sábado, 15 de mayo de 2010

GÉNEROS MUSICALES EN EL CLASICISMO (1º parte)


Cuarteto de cuerda

Un cuarteto de cuerda es un conjunto musical de cuatro instrumentos de cuerda, usualmente dos violines, una viola y un violonchelo, o una pieza escrita para ser interpretada para dicho grupo. El cuarteto de cuerdas es ampliamente visto como una de las formas más importantes de música de cámara, teniendo en cuenta que muchos de los compositores renombrados a partir del siglo XVIII escribieron obras para cuarteto de cuerdas.
Una composición musical para cuatro intérpretes de instrumentos de cuerda puede ser de cualquier tipo, pero tradicionalmente presentan cuatro movimientos dentro de una estructura de escala larga, similar a la de la sinfonía.
Esta forma musical comenzó a ser utilizada luego de la primera mitad del siglo XVIII. Los primeros trabajos de Joseph Haydn para cuarteto de cuerdas constaban de 5 movimientos, asemejándose al Divertimento (nombre que han llevado en algunas ediciones) o serenata, pero los cuartetos del Opus 9 de 1769-70 están compuestos en la forma que sería el estándar tanto para Haydn como para otros compositores: cuatro movimientos, uno rápido, uno lento, un minueto y trío y un final rápido. Puesto que este ejemplo ayudó a desarrollar la forma que se originó en el período Barroco, se le conoce a este autor como el “padre del cuarteto de cuerdas”.

Divertimento

El divertimento en el siglo XVIII estaba compuesto para pequeñas agrupaciones.
Divertissement sigue usándose en ballet
Wolfgang Amadeus Mozart (en 1780).
El divertimento es una forma musical que fue muy popular durante el siglo XVIII, compuesta para un reducido número de instrumentos. Los divertimentos solían mostrar un estilo desenfadado y alegre (en italianodivertimento significa ‘diversión’). En francés se llamaba divertissement, y su plural en italiano era divertimenti.
Es una composición musical de forma similar a la suite, y al igual que ésta, estaba formada por movimientos de danza, aunque más cortos y simples, y más libres en su conjunto. Coincide con la serenatanocturno, o casación, dándoles en ocasiones indistintamente un nombre u otro. El número de movimientos que contiene es variable, no está especificado, entre 5 y 9, aunque hay ejemplos de hasta 13 movimientos. Al coincidir su aparición con el declive de la suite, tomó muchos aspectos de ella. Estaba compuesta para un número reducido de instrumentos, en ocasiones solo instrumentos de viento, y también para trios, cuartetos o quintetos. Hay casos de divertimentos dedicados a instrumentos solistas o a orquestas de cámara.
A veces también se compusieron para música vocal con acompañamiento (como los divertimentos de Bernier1718-1723), o específicamente para instrumento de tecla, que con frecuencia se designaron con el nombre de Partitas. Muchos historiadores de la música consideran que Haydn usó el divertimento como figura de transición para la fijación del cuarteto de cuerda en su forma clásica y para la sonata.
En el siglo XVII, comenzó a emplearse la palabra italiana divertimenti para definir un tipo de composiciones breves, a modo de danzas que eran intercaladas en los entreactos de las óperas y los ballets para aliviar al público su larga permanencia en las salas. Aunque este tipo de divertimentos fue usual sobre todo en Francia y en Italia, también en la España del siglo XVII encontramos referencias de pequeñas agrupaciones instrumentales que, entre acto y acto, tañían su música, tal como sucedió en las representaciones palaciegas de La gloria de Niquea, de Villamediana (1622) y en El nuevo Olimpo, de Bocángel (1648).
El divertimento se aplicó en los siglos XVII y XVIII a pequeñas piezas compuestas para festejar actos o acontecimientos (Canal de Versailles, de Philidor, 1687Le triomphe de la République, de Gossec1796), o bien para describir una música camerística de tono galante y amable, como la contenida en las colecciones de Grossi (Il divertimento de grande: musiche da camera, ò per servizio di tavola1681, que además es la primera obra en la que aparece escrito), Fischer (Musicalisches Divertissement1699-1700) y Durante (Sei sonate divisi in studi e divertimenti1732), así como los famosos divertimentos que en 1722 publicara Bononcini, momento en el que dicha forma se convirtió en un verdadero género musical.
Fue sobre todo en Austria del siglo XVIII donde el término tuvo más aceptación, así como este tipo de forma musical, y fueron dos de sus más importantes compositores, Haydn y Mozart, quienes más divertimentos compusieron, convirtiéndolo en una forma musical muy habitual.
Este mismo significado que tuvo la palabra divertimento durante el siglo XVII se mantuvo durante el Barroco en la Ópera francesa para divertissement, con el que designaba a piezas de ballet y a los entreactos que se introducían en las Óperas y que no tenían relación con el argumento general de la obra ni de la acción. Es un término que sigue utilizándose en la actualidad en la coreografía de los ballets, y es el nombre que lleva, por ejemplo, la escena 12 del acto ii del Cascanueces de Tchaikovsky.
Luigi Boccherini fue uno de los primeros compositores de esta forma musical (Divertimenti para flauta y cuerdas, KV. 461, 464-466 y 3 divertimenti para 2 violines, flauta, viola, dos violonchelos y contrabajo, Op. 16), pero fueron Haydn y Mozart quienes más utilizaron este tipo de composición.
Haydn compuso decenas de divertimentos. Entre ellos:
Ejemplos de divertimentos de Mozart:
  • Divertimentos KV 136, 137 y 138
Cinco divertiments KV 439b para tres corni di bassetto Divertimento para orquesta de cuerda en fa mayor Divertimento para violín, viola y violonchelo en mi bemol mayor, K 563, Divertimento n.º 1 en fa mayor KV 213, Divertimento n.º 2 en si mayor KV 240, Divertimento n.º 3 en mi bemol mayor KV 252, Divertimento n.º 4 en fa mayor KV 253, Divertimento n.º 5 en si mayor KV 270 para dos oboes, dos fagotes, y dos cornos.
Otros compositores importantes de esta época, fueron Leopold Mozart (Divertimento n.º 1 para dos violines y violonchelo) y Karl Stamitz (Divertimentos n.º 1, n.º 2, n.º 3 y n.º 4, Op. 21).
Durante el siglo XIX, esta forma decayó con gran rapidez, aunque las reminiscencias del divertimento permanecieron, tímidamente, entre algunos compositores de la primera época romántica, como Beethoven y Schubert, pero fueron hechos aislados y la realidad es que prácticamente desapareció.

Sinfonía

Una sinfonía es una obra para orquesta, de ordinario dividida en cuatro movimientos, cada uno con un tiempo y estructura diferente. La forma de la sinfonía ha variado con el tiempo, por ejemplo, las contemporáneas de Arthur Honegger son de 3 movimientos.
El tamaño de la orquesta necesaria para interpretar una sinfonía, en general, ha crecido con el tiempo: mientras una orquesta de cámara con un par de docenas de instrumentos es suficiente para interpretar una sinfonía de Joseph Haydn, una de Gustav Mahler puede requerir varios centenares de intérpretes.
La sinfonía probablemente alcanzó su madurez con Ludwig van Beethoven. Sus sinfonías solían tener un primer movimiento Allegro de forma sonata, un movimiento lento (a veces en forma de tema y variaciones), un movimiento con ritmo ternario (usualmente un scherzo, anteriormente lo común era un minué y trío), para finalizar con otro movimiento rápido (rondó). (Existen sinfonías con un último movimiento escrito como forma sonata).
A pesar de que hasta ese momento las sinfonías eran obras puramente orquestales, la última sinfonía de Beethoven, su Novena Sinfonía concluye con un movimiento para orquesta, coro y solistas. Gustav Mahler incluiría frecuentemente coros y solistas en sus sinfonías.
Hay una larga lista de compositores que han abordado el género sinfónico. De entre ellos destacan unos cuantos cuyo valor se caracteriza por ofrecer un ciclo sinfónico completo de alta calidad, coherente con su línea vital y en el que, aunque puedan destacarse algunas sinfonías, todo el ciclo es de elevada calidad. Los compositores que han frecuentado con más fortuna el género han sido:
Franz Joseph Haydn: frecuentemente considerado como "el padre de la sinfonía", sus 104 sinfonías compuestas entre 1757 y 1795 constituyen la mejor referencia para conocer la evolución de esta forma musical, que tuvo su origen en la obertura italiana de ópera. Su interés no es sólo histórico: esta impresionante serie, tomada en su conjunto, representa una cumbre de la producción musical de Occidente. Aunque merezca la pena oir todo el ciclo completo, destacan grupos de sinfonías, como las "Sturm und Drang" o las "sinfonías Londres".
Wolfgang Amadeus Mozart: compuso 41 sinfonías. En el caso de Mozart, las primeras 20 pueden considerarse como obras juveniles y con escasa personalidad propia. Las más interesantes son las 21 últimas, siendo las más importantes: la 25, la 35, Haffner (1782), la 36, Linz (1783), la 38, Praga (1786) y las tres últimas (la 39, en mi bemol, la 40, en sol menor y la 41, Júpiter) compuestas en 1788.
Ludwig van Beethoven: compuso nueve sinfonías. El ciclo completo es una obra maestra en sí, aunque destacan la Sinfonía n.º 3 Heroica, la quinta sinfonía, la n.º 6 Sinfonía Pastoral, la séptima sinfonía, la octava sinfonía, y la novena Sinfonía Coral.


No hay comentarios:

Publicar un comentario